Tratamiento para el glaucoma

En el glaucoma se suele producir un aumento de la presión intraocular por un desequilibrio entre la formación y la eliminación del mismo. El objetivo del tratamiento consiste en conseguir una disminución de la presión intraocular bien disminuyendo la formación o aumentando la eliminación del humor acuoso.

Ya que el glaucoma tiene daños irreparables, el objetivo del tratamiento es frenar ralentizar el deterioro del nervio óptico y la pérdida del campo visual.

Para el tratamiento del glaucoma existen tres pilares básicos:

  • Tratamiento médico
  • Tratamiento de glaucoma con láser
  • Cirugía tradicional

tratamiento glaucoma

Para el control del glaucoma con tratamiento médico lo más utilizado son colirios con componentes hipotensores que intentan disminuir la presión intraocular bien disminuyendo la producción de humor acuoso por parte del ojo o bien favoreciendo su eliminación. Existen diversos grupos de fármacos hipotensores oculares con sus respectivas indicaciones y contraindicaciones. Para un adecuado control de la presión intraocular es fundamental el adecuado cumplimiento del paciente del tratamiento pautado por su oftalmólogo, cada fármaco tiene una vida media diferente y una distribución de la administración determinada que debe cumplirse perfectamente para conseguir un buen efecto del mismo. Como el glaucoma es una patología por lo general asintomática en etapas iniciales es común que los pacientes se olviden de aplicarse las gotas o las dejen intencionadamente pensando que no las necesitan ni les están haciendo ningún efecto, sin embargo esto puede favorecer un descontrol de la presión intraocular y una progresión de la enfermedad glaucomatosa afectando fibras nerviosas y produciendo poco a poco defectos visuales que una vez formados serán irreversibles a pesar de instaurar un correcto tratamiento a posteriori.

Existen varios tipos de láser con los cuales se pueden tratar determinados tipos de glaucomas consiguiendo disminuciones de la presión intraocular y frenando el desarrollo de la enfermedad. Son comúnmente utilizados para realizar iridotomías en casos de glaucomas de ángulo cerrado y también pueden realizarse en algunos glaucomas pigmentarios. Gracias también a las técnicas de láser podemos realizar una fotocoagulación retiniana en caso de pacientes diabéticos mal controlados que sufren isquemia de zonas de la retina a través de la cual pueden aparecer neovasos que acaben invadiendo el iris y el ángulo camerular y desarrollando un glaucoma neovascular. La realización correcta de este tipo de láser puede evitar la aparición de esos neovasos y el consiguiente desarrollo del glaucoma. Por último existen técnicas de láser mediante las  cuales se pueden realizar “perforaciones” de la malla trabecular facilitando el drenaje del humor acuoso en glaucomas más avanzados o pacientes con mala tolerancia a las colirios hipotensores y conseguir evitar una cirugía filtrante posterior. Todas las técnicas mencionadas con láser se realizan en la propia consulta por parte de su oftalmólogo sin necesidad de pasar por el quirófano.

El tratamiento del glaucoma quirúrgico se suele utilizar en aquellos pacientes en los cuales no se consigue un adecuado control a pesar del tratamiento médico o en aquellos glaucomas tan avanzados en su diagnóstico los cuales precisan de una reducción mayor y más definitiva para el control de la enfermedad.  La principal cirugía para el tratamiento del glaucoma es la cirugía filtrante, bien sea una trabeculectomía o una esclerectomía profunda no perforante, técnicas cuyo objetivo es facilitar la liberación de humor acuoso del contenido intraocular y por consiguiente lograr una disminución de la presión intraocular. Son cirugías en su mayor parte ambulatorias y que suelen realizarse con anestesia local o locoregional. Otro tipo de cirugía diferente menos empleada pero también muy eficaz en aquellos casos indicados son la colocación de implantes valvulares, dispositivos de drenaje capaces de establecer una comunicación directa desde el interior mediante una cirugía minimamente invasiva (dispositivos tipo Hydruss, Glaukos,…), existiendo también otros dispositivos mayores con un cuerpo valvular colocado en espacio subconjuntival y un tubo colocado intraocular por el cual se realiza el drenaje del humor acuoso (implantes valvulares de Ahmed principalmente). Por último en determinados casos de glaucomas más terminales puede recurrirse a una ciclodestrucción mediante la cual intentar conseguir una disminución del humor acuoso producido diariamente por parte del ojo.

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